MENS SANA IN CORPORE SANO. HACER EJERCICIO NOS HACE MÁS INTELIGENTES.



Mens sana in corpore sano.





¿Cuántas veces habrás escuchado la tan manida expresión latina? 

Que vivimos momentos en los cuales el culto al cuerpo es importante, es una cuestión evidente. La búsqueda de una buena imagen y de recursos que garanticen una salud óptima, son varios de los motivos por los cuales la práctica de ejercicio es cada vez más popular entre nosotros. Mantenerse en forma, ir al gimnasio, comer sano o hacer deporte, son actividades que nos mueven a buscar la mejor versión de nosotros mismos en cuanto a nuestro cuerpo, pero; ¿qué hay de nuestra mente? ¿Sabías que estar en forma te hace más inteligente?

El concepto tradicionalista de la inteligencia se está despedazando, a la par que nuevas formas de conceptuar el intelecto cobran fuerza. En este sentido, la inteligencia corporal o cinestésica, viene ganando terreno a los prejuicios del "musculitos sin cerebro", ampliando la concepción del culto al cuerpo.

Howard Gardner, el psicólogo estadounidense conocido por su Teoría de las Inteligencias Múltiples, fue uno de los pioneros en establecer un antes y un después en la conceptualización del término inteligencia. Para Gardner, inteligencia es 
 
"la capacidad de resolver problemas o de crear productos que sean valiosos en una o más culturas”.

En este sentido, la capacidad para solucionar un problema mediante habilidades corporales, es inteligencia. El problema radica, quizás, en nuestra conceptualización del hecho de estar en forma. Durante muchos años, una multitud de prejuicios se han asociado al deportista, el que se esfuerza en trabajar su cuerpo, en cultivar sus músculos. De hecho, por tradición, se ha venido asociando la falta de intelecto a aquellos que tienen una inteligencia física. Y esto sucede porque todavía a día de hoy, tenemos una consideración de inteligencias de primera y de segunda. No hace mucho hablábamos del complejo hacia el músico desde el punto de vista de la Inteligencia musical, pero el deportista no se queda atrás. 

Sin embargo, en su Teoría de la Inteligencias múltiples, Howard Gardner ha demostrado que existe un tipo de inteligencia ligada al ejercicio físico. La inteligencia corporal cinestésica

(Recuerda que si quieres saber más acerca de los diferentes tipos de inteligencia, tienes esta entrada en La atención selectiva sobre la teoría del neuropsicólogo. Accede AQUÍ).

Qué es la inteligencia corporal o cinestétsica.

Para todos aquellos que como yo, no erais precisamente unos genios del deporte y sufríais cada clase de Educación Física, he de deciros que os estabais perdiendo una parte de vosotros llena de verdadero poder. 

La inteligencia corporal consiste en la unión de la mente y el cuerpo para lograr el movimiento más preciso, el ejercicio físico más completo, la perfección de la mano de nuestro propio cuerpo. 

Condiciones físicas de resistencia, fuerza, elasticidad, potencia, rapidez, flexibilidad,... si bien tienen un alto componente genético, pueden ser trabajadas para su perfeccionamiento. Y a mayor trabajo corporal, mayor inteligencia corporal.

El concepto de inteligencia corporal surge como una ideología ligada al aspecto adaptativo. Como un Michael Jordan conseguía un fadeaway volando literalmente en el aire, como Carl Lewis estiraba sus manos para correr tan veloz como el viento, como recortaba Maradona, como tantos y tantos ejemplos del mundo del deporte han conseguido a base de trabajo duro subir un peldaño en la adaptación de la especie; es una muestra de la necesidad de la inteligencia corporal y de su aplicación en la evolución.

Además, el hecho de la aparición de disciplinas como el pilates o la gimnasia hipopresiva, consistentes en la visualización primera de músculos o partes del cuerpo para su posterior trabajo físico; viene a demostrar que este tipo de inteligencia está en verdadero auge. El empuje del running, que en los últimos años ha ganado numerosísimos adeptos en todo el mundo, la afición por los deportes de bicicleta, por una vida llena de salud, nos dicen que la sociedad está cambiando, que nuestra sociedad quiere salud y quiere mejorar sus destrezas deportivas. Y de hecho, cada año mejoramos hasta el punto de que se baten nuevos records mundiales deportivos, lo cual parece indicar una clara evolución en la especie. Cada año que pasa somos más inteligentes y nuestras destrezas corporales son atendidas con esmero por un porcentaje muy elevado de la población.

Cómo afecta la inteligencia corporal cinestétsica en el desarrollo.

A nadie se le ocurriría pensar que los padres de Rafa Nadal no hicieron un buen trabajo potenciando las destrezas intelectuales de su hijo. El deportista de élite es la viva imagen del esfuerzo en el deporte, como tantos otros que seguramente ya desde niños mostraban una disposición especial para la actividad física.

Sin embargo, cuando vemos en alguna película o sabemos de algún caso -ejemplo del sistema educativo en EEUU- de estudiante universitario que promociona por una beca de índole deportiva, nos suele parecer injusto. Porque como os decía más arriba, todavía tenemos esa idea de que no todas las destrezas son inteligencia y no todas las inteligencias son importantes.

Cuando un niño tiene inteligencia corporal, destaca en las actividades motoras desde la infancia. El hecho de encontrar niños que son especialmente movidos, a los que no les suele gustar estar sentados en la silla, que no paran de hablar mientras están haciendo otra actividad, en general; aquellos niños que muchas veces confundimos con afectados de TDAH, sólo nos están indicando una cosa. Necesitan expresarse mediante el movimiento. La inteligencia corporal es un arma poderosísima que conecta nuestro cuerpo con la expresión de sentimientos, ideas y emociones. 


Por otro lado, la Inteligencia corporal también está presente en aquellos que desde pequeños mantenían un especial interés en los trabajos manuales, pues el desarrollo óptimo de una motricidad fina también forma parte de esta visión de la inteligencia. De este modo, niños que se recrean en el detalle, en priorizar el trabajo bien hecho y no la rapidez, también son ejemplos de un desarrollo de la inteligencia corporal que más tarde podremos encontrar en oficios como la pintura, la escultura, la costura, la cirujía y especialmente los trabajos hechos a mano. Este tipo de niños no son lentos. Son meticulosos, pues su modo de expresión radica en la recreación de un trabajo perfecto, en expresarse mediante sus manos.

El desarrollo de la inteligencia corporal, como veis, puede confundirse en muchos casos por el desconocimiento que tenemos de los diferentes tipos de inteligencia, de modo que el potenciar el movimiento de los más pequeños así como las habilidades relacionadas con la motricidad fina, es una responsabilidad tanto de padres como de docentes. 

Los niños que poseen este tipo de habilidades intelectuales son también muy sociables, les gusta hablar (o incluso gritar) con su entorno, gesticulan en demasía, son inquietos y siempre están en continuo movimiento o bien entusiasmados con una actividad que requiera el uso de las manos. Si tenemos un niño que no deja de hacer castillos de arena, en lugar de pensar que esto pueda ser una obsesión, potenciemos su interés, quizás aquí tengamos un futuro arquitecto. Un niño que no para, bien podría ser un futuro bailarían. Una niña que no deja de desmontar aparatos eléctricos, podría ser ingeniera. Reforzar habilidades sin prejuicios, los acercará al éxito.



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Y para acabar, hagamos un poco de ruptura con el prejuicio al deportista con algunos ejemplos más que interesantes:

Shaquille O'Neal tiene un Doctorado en Educación, no un título honorífico, por la Universidad de Barry en Miami. 

Frank Lampard (futbolista del Chelsey) tiene un CI de más de 150, al igual que el jugador de la NBA Jao Ming que supera el nivel de superdotación.

Nico Rosberg, piloto de Fórmula 1, habla cuatro idiomas.

Sócrates, el futbolista brasileño, es licenciado en medicina. Sacó su carrera en pleno desarrollo de su profesión en el mundo del balón.

El boxeador mejicano, Marco Antonio Barrera estudió derecho.

Michael Jordan se licenció en geografía por la Universidad de Carolina del Norte.

Venus Williams estudió diseño, no se limitó a ser su propia marca, sino que invirtió en su futuro graduándose en Florida.

La corredora venezolana, Milka Duno, es ingeniera naval.

Etc., etc, y entre muchos.

 Los campeones no están hechos en el gimnasio. Los campeones están hechos de algo que tienen en su interior, un deseo, un sueño, una visión.

Muhammad Ali.




4 comentarios:

  1. Es verdad, durante mucho tiempo estuvo arraigada esa oposición o disociación entre mente y cuerpo, un gran error pensar que el intelecto no interviene en ninguna actividad física. Y aunque lo estético para muchos es la principal motivación para hacer algún deporte hay un montón de beneficios menos visibles que son los más importantes, desde el placer y la adrenalina que libera hasta las destrezas intelectuales que se ponen en juego. En mi caso tengo bastante incorporada la actividad física, desde mi adolescencia juego al fútbol y también salgo a correr, y aunque no es un deporte desde hace cuatro años también hago yoga que sin dudas es la disciplina más integradora del cuerpo con la mente y te hace tomar conciencia de muchas cosas que en la vida cotidiana tenés adormecidas o no le prestás atención, desde como es una correcta respiración hasta focalizar la concentración en cada parte específica del cuerpo y cómo relajarse totalmente trabajando solamente una de ellas. Es increíble lo bien que te hace a largo plazo y no tengo dudas de que es algo que no voy a dejar de hacer nunca.
    Un abrazo Elvi!

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    1. Qué razón tienes, Benja, sobre el yoga. Importantísima la respiración para muchísimas disciplinas, además del deporte, en la música (sobre todo en el canto), en la meditación. También yo hice yoga por un tiempo y me sentaba genial. Me diste ganas de volver! Gracias por pasarte, como siempre, Benja! Un beso!

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  2. Una revisión de estudios recientes sobre neurobiología y ciencias cognitivas reveló un hallazgo extraordinario: el cociente intelectual (CI), que se consideraba prácticamente inalterable después de la primera infancia, puede aumentar o disminuir. Y no solo por uno o dos puntos. Según una investigación publicada en 2011 en la revista Nature, el CI puede 62 aumentar la asombrosa cantidad de 21 puntos en un período de cuatro años, o bien, bajar 18 puntos. • EJERCICIO AERÓBICO. Caminar 45 minutos al día, tres veces por semana, estimula la producción del factor neurotrófico derivado del cerebro, una proteína que contribuye a la formación de neuronas nuevas, al aumento de conexiones sinápticas y al aprendizaje. Estudios dirigidos por Arthur Kramer, de la Universidad de Illinois en Urbana - Champaign, y por Kirk Erickson, de la Universidad de Pittsburgh, han demostrado que el ejercicio aumenta la sustancia gris en la región del hipocampo que procesa conocimientos nuevos, en particular la relación entre los distintos elementos de información que conforman los recuerdos complejos. Esto tal vez no eleve su CI, pero atiborrar su corteza cerebral con información sin duda lo volverá más erudito.

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    1. Muy interesante lo que aportas, Juan. Me recordó a un artículo que leí hace no mucho acerca de los presos estadounidenses en el corredor de la muerte y su relación con el CI. Al parecer, en EEUU no pueden condenar con pena de muerte a nadie que tenga un CI inferior a 70. El caso es, que a muchos presos condenados a perpetua les hacían una revisión de su CI, que al inicio de la condena era inferior a esta cifra. En la mayoría de los casos este CI aumentaba en prisión, con lo que los presos eran llevados al corredor de la muerte. Pero lo más increíble es que en algunos casos en CI llegaba a incrementarse en 20 puntos!!!!! Es fascinante la plasticidad del intelecto. Siempre podemos modificarlo. Gracias por pasarte, Juan!

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